Para implantar de forma óptima un CMI en una empresa debemos tener en cuenta una serie de factores que describiremos en este artículo y el siguiente.

La correcta implantación de un CMI no tiene porqué ser una experiencia traumática, ya que una vez superada la curva de aprendizaje inicial en su manejo, estaremos en una situación perfecta para consolidar y mejorar los procesos de gestión de la empresa.

Debemos tener en cuenta cuales son objetivos del cuadro de mando integral, en definitiva, qué es lo que queremos conseguir con su implantación en nuestra empresa, para que el proceso tenga los efectos deseados.

Un proceso de implantación exitoso conseguirá mejorar las posibilidades de cumplir los objetivos marcados en el cuadro de mando integral.

Factor humano en la implementación del cuadro de mando integral

La preparación y la formación son los primeros pasos que debe dar la empresa. Informar a los trabajadores acerca de la decisión de implementar un Cuadro de mando Integral en la organización facilitará el proceso de implantación.

Los responsables y trabajadores de los distintos departamentos que se verán afectados deben saber qué es lo que se puede conseguir con su implantación. Es necesario informar antes de comenzar esta implantación para contar con su apoyo. Esto hará que el proceso sea más sencillo.

Un cuadro de mando integral es la herramienta perfecta para saber cuál es la situación de una empresa en todos sus ámbitos, desde el aspecto financiero, hasta sus objetivos estratégicos.

La estrategia podrá definirse a partir de los datos aportados por el cuadro de mando y permitirá tomar decisiones y acciones basadas en datos reales.

Integrará las distintas perspectivas acerca de la empresa como la financiera, la funcional, la perspectiva de la innovación y la del cliente. Esta integración de todos los factores más relevantes es la que facilitará el funcionamiento de la organización.

La implantación del CMI aportará una mejor organización empresarial y permitirá tener clara la estrategia futura de la empresa, pero en algunas ocasiones nos encontraremos con reticencias ante el cambio.

Aunque un CMI facilitará la labor de los trabajadores, aprender una nueva forma de hacer las cosas puede ser traumático. Será el equipo directivo quien informe de su implantación y facilite su aceptación. Explicar los beneficios a los trabajadores es clave.

Dependiendo del tamaño de la empresa, la formación en el manejo del cuadro de mando se hará a todos los trabajadores o solamente al equipo de personas encargadas de gestionar la estrategia de la empresa. El responsable financiero tendrá un papel vital en este proceso.

La formación recibida debe ser impartida por profesionales con amplia experiencia. En el caso de nuestra herramienta CMI4ALL contamos con un equipo especializado en la formación de su uso que apoyará y formará durante esta etapa.

En el siguiente artículo desarrollaremos los conceptos básicos acerca de lo que implica contar con un CMI y los beneficios que aporta a la organización estratégica de la empresa.

Conocer los objetivos del cuadro de mando integral nos permitirá aprovechar las oportunidades que ofrece.